Ella
le sonrió mientras le estaba contando detalles e historias de la
ciudad, cuando él sin previo aviso, se detuvo.
-¿Qué te pasa?- le pregunto sorprendida ella, pero sin perder aquella pequeña y tímida sonrisa
-Nada- respondio él con una voz temblorosa y alegre, tenia la cara radiante de una felicidad que solo puede tener un niño- Me he dado cuenta que me estaba enamorando
-¿Qué te pasa?- le pregunto sorprendida ella, pero sin perder aquella pequeña y tímida sonrisa
-Nada- respondio él con una voz temblorosa y alegre, tenia la cara radiante de una felicidad que solo puede tener un niño- Me he dado cuenta que me estaba enamorando