Primer día en el Exilio.
Cosas aprendidas.
- La tranquilidad y la paciencia son grandes virtudes.
- No confíes en nadie.
- La muerte es la norma y lo único seguro, mantén esa idea en la cabeza, asumirás que la vida es un regalo y no al contrario.
lunes, 28 de mayo de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
Inmortal
Hacía frío y llovía, era una tarde triste del mes de abril, andaba yo a mis 67 años en el cementerio de esta maldita ciudad, solo me acompañaba el silencio y el pequeño canto de la lluvia al golpear mi túnica.
Alce la vista para contemplar el sauce llorón que se levantaba ante mi, era un árbol grande, sus ramas y sus hojas hacían honor a su nombre era sin duda un árbol hermoso, y a la vez perfecto para ese paisaje, un cementerio antiguo con tumbas aun cavadas en el suelo con un césped verde y húmedo que hacia recordar que la vida continua después de la muerte.
No tardo mucho en llegar, aunque no lo veía, sabía que estaba ahí, a unos metros detrás mía, parecía tranquilo incluso sabiendo que el motivo de su visita no era el otro que provocar mi muerte.
Yo: Sé muy bien el porque estas aquí, has venido a cumplir tu venganza, como yo hice en mi día.- me di la vuelta y le vi el rostro, era un hombre joven no tendría más a los veinte, se le veía fuerte como si llevase mucho tiempo preparándose para este momento- Antes de empezar déjame hacerte una pregunta, ¿ Sabes que es lo único que la muerte no puede eliminar?.
Enemigo:...( Niega con la cabeza)- me observaba tranquilo y calmado, como si el hecho de estar ahí de pie, bajo la lluvia, empuñando la espada de su abuelo fuese a intimidarme, no sabia que el que me dieran muerte con esa espada, casi era un honor-.
Yo: Lo único que la Muerte no es capaz de eliminar....es....El Odio.
Por mucho que me elimines esta noche el odio no cesará, alguien tomará el relevo de mi odio y te el ciclo continuará, es triste pero es cierto, todo es una broma de mal gusto de un dios cruel y desquiciado, parece una irreal pero esa es la verdad, ¡los humanos nacimos para odiarnos!,- una pausa, solo la lluvia interrumpía mi discurso, el me miraba serio, pero no decía nada.- para odiarnos...y para amarnos, da igual como lo mires, es el mismo sentimiento con distintas cargas, una es negativa, otra positiva, aunque aveces no queda claro cual es cual, ese siempre ha sido un gran error de los hombres, intentar simplificarlo todo a lo básico, conceptos simples, como si fueran colores, blanco, negro..o rojo... ¿Amar es bueno? ¿Porqué?, si muchas veces el amor nos lleva a ser violentos y agresivos y a la vez nos hace sufrir más que ninguna otra cosa en el mundo,¿ y el odio, es malo?, dímelo tú, ¿te sientes feliz por haber llegado hasta aquí para consumar tu venganza?,¿ a cuanta gente has ayudado en tu camino?¿ a cuantos criminales has matado hasta poder encontrarme?. Como ves, es un juego muy absurdo, y muy cruel.
Enemigo: Tus palabras no van a evitar que acabe contigo esta noche.
Yo: No es esa mi intención, verás me recuerdas a mi, hace unos cuantos años,por eso quería escuchar tu respuesta.
Enemigo: ¿A que pregunta?
Yo: ¿Si consigues eliminarme...serás capaz de volver a la vida? o como yo vagaras muerto y sin más objetivo que el seguir buscando venganza, de guerra en guerra, solo para darle sentido a tu existencia.
Después de esta noche...¿qué harás si sobrevives, mi querido asesino?
Enemigo: .....
Yo: Si no tienes respuesta no serás capaz de matarme, yo no albergo dudas en mi corazón, se que el mundo es cruel y que el odio y el amor lo gobiernan, así como el sol y la noche, como la luz y la oscuridad. Lo que me robo la cordura no fue asumir esto, si no saber que el mundo jamás podrá alcanzar la paz, antes o después surgirá algún nuevo odio, y empezará otra guerra pero esta tampoco duraría eternamente, nada es eterno, no puede haber paz porque el hombre necesita guerra, y no puede haber guerra porque el hombre necesita paz, vaya forma más cruel tiene Jehová de castigarnos.
Mi enemigo se relaja, estira un poco los hombros, como aburrido, se sacude el agua y sonríe.
Enemigo: Para empezar no creo en ningún Dios, como deberías saber, la vida es demasiado cruel como para exista la posibilidad de echarle la culpa a otro- Me miraba a los ojos, hablaba desde la certeza y la confianza de su corazón- segundo, el hecho que digas que el hombre siempre va estar en el ciclo de guerra y paz y que nunca va llegar a un punto en concreto, va en contra de tu teoría, decir eso es clasificar la vida de un solo color. La voluntad de los hombres guía siempre el destino de estos, solo los débiles pierden el derecho a elegir su muerte. Yo viviré, y amaré, y disfrutaré de la venganza, y quizás, algún día los hombres como tú y como yo dejaremos de existir, evolucionaremos y hallaremos la paz.
Yo: ..... ¿y si no ocurre eso?
Enemigo: entonces la humanidad encontrará su final.
Sonreí, primero fue una pequeña sonrisa, pero acabe riendo a carcajadas, solo en aquel cementerio, ante lo que posiblemente fuera mi asesino.
Yo: Prepárate chaval, esta noche será muy especial. Ya me contarás quien tenia razón. Te veo en el infierno.
Y lentamente, desenvaine mi espada.....
Alce la vista para contemplar el sauce llorón que se levantaba ante mi, era un árbol grande, sus ramas y sus hojas hacían honor a su nombre era sin duda un árbol hermoso, y a la vez perfecto para ese paisaje, un cementerio antiguo con tumbas aun cavadas en el suelo con un césped verde y húmedo que hacia recordar que la vida continua después de la muerte.
No tardo mucho en llegar, aunque no lo veía, sabía que estaba ahí, a unos metros detrás mía, parecía tranquilo incluso sabiendo que el motivo de su visita no era el otro que provocar mi muerte.
Yo: Sé muy bien el porque estas aquí, has venido a cumplir tu venganza, como yo hice en mi día.- me di la vuelta y le vi el rostro, era un hombre joven no tendría más a los veinte, se le veía fuerte como si llevase mucho tiempo preparándose para este momento- Antes de empezar déjame hacerte una pregunta, ¿ Sabes que es lo único que la muerte no puede eliminar?.
Enemigo:...( Niega con la cabeza)- me observaba tranquilo y calmado, como si el hecho de estar ahí de pie, bajo la lluvia, empuñando la espada de su abuelo fuese a intimidarme, no sabia que el que me dieran muerte con esa espada, casi era un honor-.
Yo: Lo único que la Muerte no es capaz de eliminar....es....El Odio.
Por mucho que me elimines esta noche el odio no cesará, alguien tomará el relevo de mi odio y te el ciclo continuará, es triste pero es cierto, todo es una broma de mal gusto de un dios cruel y desquiciado, parece una irreal pero esa es la verdad, ¡los humanos nacimos para odiarnos!,- una pausa, solo la lluvia interrumpía mi discurso, el me miraba serio, pero no decía nada.- para odiarnos...y para amarnos, da igual como lo mires, es el mismo sentimiento con distintas cargas, una es negativa, otra positiva, aunque aveces no queda claro cual es cual, ese siempre ha sido un gran error de los hombres, intentar simplificarlo todo a lo básico, conceptos simples, como si fueran colores, blanco, negro..o rojo... ¿Amar es bueno? ¿Porqué?, si muchas veces el amor nos lleva a ser violentos y agresivos y a la vez nos hace sufrir más que ninguna otra cosa en el mundo,¿ y el odio, es malo?, dímelo tú, ¿te sientes feliz por haber llegado hasta aquí para consumar tu venganza?,¿ a cuanta gente has ayudado en tu camino?¿ a cuantos criminales has matado hasta poder encontrarme?. Como ves, es un juego muy absurdo, y muy cruel.
Enemigo: Tus palabras no van a evitar que acabe contigo esta noche.
Yo: No es esa mi intención, verás me recuerdas a mi, hace unos cuantos años,por eso quería escuchar tu respuesta.
Enemigo: ¿A que pregunta?
Yo: ¿Si consigues eliminarme...serás capaz de volver a la vida? o como yo vagaras muerto y sin más objetivo que el seguir buscando venganza, de guerra en guerra, solo para darle sentido a tu existencia.
Después de esta noche...¿qué harás si sobrevives, mi querido asesino?
Enemigo: .....
Yo: Si no tienes respuesta no serás capaz de matarme, yo no albergo dudas en mi corazón, se que el mundo es cruel y que el odio y el amor lo gobiernan, así como el sol y la noche, como la luz y la oscuridad. Lo que me robo la cordura no fue asumir esto, si no saber que el mundo jamás podrá alcanzar la paz, antes o después surgirá algún nuevo odio, y empezará otra guerra pero esta tampoco duraría eternamente, nada es eterno, no puede haber paz porque el hombre necesita guerra, y no puede haber guerra porque el hombre necesita paz, vaya forma más cruel tiene Jehová de castigarnos.
Mi enemigo se relaja, estira un poco los hombros, como aburrido, se sacude el agua y sonríe.
Enemigo: Para empezar no creo en ningún Dios, como deberías saber, la vida es demasiado cruel como para exista la posibilidad de echarle la culpa a otro- Me miraba a los ojos, hablaba desde la certeza y la confianza de su corazón- segundo, el hecho que digas que el hombre siempre va estar en el ciclo de guerra y paz y que nunca va llegar a un punto en concreto, va en contra de tu teoría, decir eso es clasificar la vida de un solo color. La voluntad de los hombres guía siempre el destino de estos, solo los débiles pierden el derecho a elegir su muerte. Yo viviré, y amaré, y disfrutaré de la venganza, y quizás, algún día los hombres como tú y como yo dejaremos de existir, evolucionaremos y hallaremos la paz.
Yo: ..... ¿y si no ocurre eso?
Enemigo: entonces la humanidad encontrará su final.
Sonreí, primero fue una pequeña sonrisa, pero acabe riendo a carcajadas, solo en aquel cementerio, ante lo que posiblemente fuera mi asesino.
Yo: Prepárate chaval, esta noche será muy especial. Ya me contarás quien tenia razón. Te veo en el infierno.
Y lentamente, desenvaine mi espada.....
lunes, 14 de mayo de 2012
Textos Sueltos de la Gehena I
Oh, Dios, Tú gran ser Todopoderoso que todo lo ves y todo lo oyes, Tú que haces cumplir tu voluntad bajo el mandato del hierro y el precio de la sangre, Tú que eres el más grande de los dioses y tu Ira es conocida en esta tierra tan bien como los vivos conocemos la muerte.
Oh, Dios escucha mis palabras....
...y desespera.
Oh, Dios escucha mis palabras....
...y desespera.
domingo, 6 de mayo de 2012
Tranquilidad
Últimamente ando más tranquilo, me imagino sentado en un pequeño islote de piedra, rodeado del agua del mar, mientras el viento me relaja con su brisa. Ando tranquilo porque estoy siendo sincero, sincero conmigo mismo, con lo que siento y con lo que pienso. Veo todo lo que no me gusta de mi, y evito ocultarlo, pienso en como mejorarlo.
Hay cosas que me cuestan vencer, demasiados vicios malos, demasiada cobardía, pero aprenderé a no dudar de mi mismo, y hacer las cosas bien.
Pero mientras tanto, seguiré sentado en un pequeño islote de piedra, rodeado de agua del mar, mientras el viento me acaricia con su brisa.
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